sábado, 16 de noviembre de 2013

Carta a Una vieja amiga


Maracaibo, 7 de noviembre del 2013

Querida amiga lejana:

              Ha pasado el tiempo, quien pensaría que fue hace 13 años, aproximadamente, cuando los juegos eran en aquellas calles empobrecidas llenas de una alegría sustanciosa; Lo recuerdo como recuerdo todas las cosas , sin palabras y con olores característicos, recuerdo sentimientos, pero vagamente recuerdo alguna cara, algún nombre,  hasta tal punto que sólo eres un recuerdo fantasma , y a veces llego a creer profundamente en mi que eres una distante mentira que mi mente ha recreado. Anoche no podía dormir, tenia tanta fiebre que mis ojos ardían en la solemne oscuridad, me puse una cobija para apaciguar la fiebre; esa noche sin estrellas deambule por los pasillos oscuros cargando la pesadumbre de mi cuerpo y alma, tuve que a recostarme, mi cuerpo sucumbía al cansancio ; trate dormir, pero solo obtenía momentos instantáneos de sueño , que no parecían sueños, y tu estabas allí , en esas visiones , como la ultima vez que te vi con el alba naciente por detrás y tu cuerpo hecho sombra, entre brisas lúgubres y olor a presagio de lluvia; te ibas de tu bella casa de blanco colonial con tus padres ,para más nunca vernos.


                             Después de 13 largos años, Una vieja amiga
                                                                                                            
                                                                   Paola Valencia .

                                                           Todavía una niña de 3 años